Hace mucho tiempo que no puedo dejar de pensar en los aborigénes (Wichis, Tobas y Mocovíes) OLVIDADOS en El Impenetrable, Pcia del CHACO en Argentina. Suman más de 60.000 que representan casi el 10% de la población chaqueña y sobreviven en la miseria extrema. Nadie los escucha.
No es suficiente las donaciones de particulares y [...]

Hace mucho tiempo que no puedo dejar de pensar en los aborigénes (Wichis, Tobas y Mocovíes) OLVIDADOS en El Impenetrable, Pcia del CHACO en Argentina. Suman más de 60.000 que representan casi el 10% de la población chaqueña y sobreviven en la miseria extrema. Nadie los escucha.
No es suficiente las donaciones de particulares y fundaciones, es necesario que el Estado se haga cargo. No hay políticas de asistencia para las Comunidades Indígenas; es un fracaso total del sistema socio-sanitario y púlico chaqueño.?Digan lo que digan, estas tierras ?más de tres millones de hectáreas? fueron vendidas con los aborígenes dentro. Son varios miles y están ahí desde siempre, pero no tienen títulos, papeles, ni saben cómo conseguirlos. Los amigos del poder sí los tienen, y los hacen valer?, denunciaba el escritor Mempo Giarnelli en un periódico porteño en septiembre del 2007. Y aún todo sigue igual y hasta peor. Desde el Centro Mandela, piden enviar cartas y/o e-mails a la Presidenta de la Nación (dirigidas a la Dirección de Documentación Presidencial, Balcarce 24 - Ciudad de Buenos Aires (C.P. 1064) reclamando la asistencia inmediata a estas comunidades aborígenes), al gobernador chaqueño y al y al Ministerio de Salud de Chaco (ministerio.salud@chaco.gov.ar ) exigiendo políticas públicas que rescaten a comunidades indígenas de la situación de extrema pobreza en la que viven. Asimismo, que presenten notas en la Mesa de Entradas de la Casa Rosada, la Casa de Gobierno provincial, y la Casa del Chaco en la Capital (Callao 328 P.B ) con el mismo reclamo, y cartas de lectores en los medios masivos de comunicación.

El monte, convertido en un gran loteo de tierras fiscales, ha sido vendido a precios irrisorios y los indios fueron expulsados, quitándoles de este modo toda posibilidad de continuar con su trabajo, están arrinconados en los bordes del monte; usurparon todo el monte para cultivar soja de manera desquiciada, sin control, como monocultivo y sin rotación; como también el aprovechamiento forestal irracional, sin control del Estado que apunta a las maderas más preciosas como el algarrobo, el quebracho, el lapacho, el itín. Pronto el monte será un páramo árido. Están encerrados en espacios y reservas muy reducidas. Esta situación atenta también contra la calidad de vida. El pueblo toba, por ejemplo, era un cazador y pescador, así se movía en un espacio determinado, por un tiempo determinado, y luego migraba hacia otro lugar, repetía esa situación, para dejar descansar el monte, que los recursos naturales se fueran reponiendo. Era un pueblo nómade ahora obligado a ser sedentario.
Fueron arrinconados en espacios muy reducidos, con montes que están agotados y que no se pueden reponer producto de que no se los deja descansar.
El algarrobo simboliza casi todo, porque a través de la algarroba las comunidades indígenas obtenían las proteínas, era el eje central de la dieta proteica, al ir desapareciendo hoy se mantienen con grasa, con harina, cuando tienen sal aparece la torta parrilla con sal. A veces un poco de fideos, con suerte arroz y carne casi nunca.
Esta dieta impuesta por circunstancias que no eligieron y que no están en condiciones de revertir llevó a la desnutrición, a la hipertensión, a la diabetes por desnutrición o por mal nutrición, a las enfermedades infecciosas: a la tuberculosis, al chagas, a las otras enfermedades.

La tuberculosis y el chagas integran gran parte de las cifras negras de la salud pública. No se detectan los enfermos de tuberculosis, no se les hace estudios de esputo, es lo mismo con el chagas, no se le extrae la sangre para hacerle los estudios serológicos para determinar si efectivamente está infectado y si está enfermo. Si se detectara la existencia del número real de tuberculosos y de chagas colapsaría el sistema estadístico de la República Argentina y quedaría en evidencia que a lo largo de las últimas décadas no se hizo absolutamente nada, lo único que se hizo fue silenciar la enfermedad manipulando la estadística. Incluso no hay censo de los indígenas. Nosotros decimos que hay 50 mil pero es una cifra aproximada. La ausencia de censo es parte de un plan para ocultar este genocidio. Si no se sabe cuántos son, no se sabrá jamás cuántos van muriendo”.
Este es el punto: el modelo soja exige que se extingan los pueblos indígenas del Chaco, para empezar.
Son invisibles, nadie habla de ellos, no están en la agenda politica; sólo rankean cuando hay elecciones: allí se repartes bolsines con comida y se regalan bicicletas y se hacen promesas que no se cumplen.
Extraído de CIVILIZACION Y BARBARIE y PLAZA PUBLICA

Se puede decir mucho de lo que padecen pero es pérdida de tiempo, hay que hacer algo urgente antes que sea mas tarde. El Fray Sauro Cecarelli junto a Patricia Sosa y mucha gente comprometida, estan realizando una iniciativa solidaria con los Tobas.
Todos estamos obligados a solidarizarnos, de alguna forma siempre se puede colaborar, solo hay que comproterse y accionar.
Source: EL BLOG DE LARA |