A pesar de las sofisticaciones de los discos SCSI, los discos duros se están quedando desfasados. Pronto serán símbolo inequívoco de una época pesada y lenta, icono de una forma excesivamente rígida de entender la informática: por algo se llaman discos rígidos, un concepto que choca con las tendencias que dominan el diseño de los nuevos dispositivos. Vamos hacia una informática portátil de verdad: liviana, rápida y potente.
Los discos duros son incompatibles con estas necesidades. Su uso está restringido a los ordenadores de sobremesa (inmóviles, es decir rígidos: el mismo concepto) y a unos portátiles incómodos por un peso excesivo y una autonomía limitada.
Todo este panorama está cambiando con la memoria flash NAND y los discos SSD (Solid State Disk), más rápidos y ligeros que sus antecesores. Además son totalmente silenciosos al prescindir del mecanismo de platos y lector.
A-DATA ha presentado un disco sólido SSD de 128 Gb, de sólo 2.5 pulgadas. Se acabaron las limitaciones de almacenamiento para los dispositivos móviles.
¿QUE SON?
El SSD (solid state drive) es un dispositivo de almacenamiento de datos que usa memoria no volátil (NAND) tales como flash, o memoria volátil como la SDRAM, para almacenar datos, en lugar de los platos giratorios encontrados en los discos duros convencionales. Aunque técnicamente no son "discos" a veces se traduce erróneamente en español la 'D' de SSD como 'Disk' cuando en realidad representa la palabra 'Drive', que podría traducirse como unidad o dispositivo.
FUNCIONAMIENTO
Los SSD basados en memoria volátil como la SDRAM están categorizados por su rápido acceso a datos, menos de 0.01 milisegundos y son usados primariamente para acelerar aplicaciones que de otra manera serían frenados por la latencia de los discos duros.
Los SSD basados en DRAM típicamente incorporan una batería interna y sistemas de respaldo de disco para asegurar la persistencia de datos. Si la potencia se pierde por cualquier razón, la batería podría mantener la unidad encendida lo suficiente para copiar todos los datos de la memoria RAM al disco de respaldo. Después de la restauración de energía, los datos son copiados de vuelta del disco de respaldo a la RAM y el SSD continua su operación normal.
Sin embargo, la mayoría de los fabricantes usan memoria flash no volátil para crear alternativas más compactas y fuertes a los SSD basados en DRAM. Estos SSD basados en flash, también conocidos como discos flash, no requieren baterías, permitiendo a los fabricantes replicar tamaños estándar del disco duro (1.8 pulgadas, 2.5 pulgadas. y 3.5 pulgadas). Además, la no volatilidad permite a los SSD flash mantener memoria incluso tras una perdida repentina de energía, asegurando la permanencia de los datos. Al igual que los SSD DRAM, los SSD flash son extremadamente rápidos al no tener partes móviles, reduciendo ostensiblemente el tiempo de búsqueda, latencia y otros retardos electromecánicos inherentes a los discos duros convencionales. Aunque los SSD flash son significativamente más lentos que los SSD DRAM.
Las unidades de estado sólido son especialmente útiles en una computadora que ya llegó a máximo de memoria RAM. Por ejemplo, algunas arquitecturas x86 tienen 4GB de limite, pero esto puede ser extendido efectivamente colocando un SSD como archivo de intercambio (swap). Estos SSD no proporcionan tanta rapidez de almacenamiento como la memoria RAM principal debido al cuello de botella (Bottleneck) del bus que los conecta, pero aun así mejoraría el rendimiento de colocar el archivo de intercambio en una unidad de disco duro tradicional.
Indudablemente llegá el ocaso para los discos mecánicos. Tarde o temprano nos encontraremos en la tan esperada transición, sólo falta que bajen de precio. |